Todo comenzó con una historia que no está escrita en papel, sino en la memoria de dos amigas que heredaron de sus mamás y abuelas el gusto profundo por la cocina, que saben que el sabor no solo se cocina… se hereda. Aprendieron que los ingredientes guardan historias, y cada receta es una forma de mantener viva la identidad.
Tika Corazón nace de ese legado. De los sabores que han acompañado generaciones y de la intención de traerlos al presente sin perder su esencia. Aquí, el chapulín deja de ser solo un ingrediente ancestral para convertirse en una experiencia.
Una que conecta tradición, territorio y una nueva forma de vivir la gastronomía mexicana. Porque no se trata solo de lo que comemos, sino de lo que recordamos cuando lo probamos.